viernes, 21 de julio de 2017

REMO EN EL MAR...



Remo en el mar y avanza mi barquía
en medio del silencio.
El corazón está impregnado de salitre
y en sus arterias se esconden las palabras.

A lo lejos se ve la luz del sol, que se retira,
detrás del horizonte,
en esta despedida de la tarde
y en un viaje hacia la nada.

Quizás deba remar con fuerza
y dirigir mi barca hacia el ocaso,
a donde el sol se oculta y se adormece,
para buscar el puerto y el destino
que preciso.

Pero debo convencerme de que existo
y no estoy solo, en esta vida.
De que debo de luchar y convivir, día tras día,
para vencer el reto de la muerte.

Toco mi cara y me reafirmo en el detalle
de que existo.
Abro los ojos y miro el ancho mar
que me rodea.
Veo el cielo azul y rosa despedirse
en esta tarde, y también veo 
unas nubes grises
que me dicen que estoy vivo
y que me esperan, con su lecho ceniciento.

Sigo remando y me estremezco.
El viaje es largo y a pesar de su dureza
no me importa.
Debo bogar en este mar de las tinieblas
de la vida.
Debo seguir sin pausa entre las aguas silenciosas,
ya que aunque las nubes grises me reclamen,
y a pesar de no llevar nada en la mochila,
debo luchar por alcanzar ese rayo de esperanza 
que se esfuma en la distancia.

Sé que el manto de la noche llegará pronto 
hasta mi lado y me cubrirá con sus cenizas, 
pero nada puedo hacer, 
salvo intentar vivir y amar intensamente,
mientras remo y trato de acercarme, un poco más, 
hasta la luz difusa de ese faro que se esfuma 
y que me envía su esperanza, desde el cielo, 
y acelera mis latidos, y mis sueños, 
por la vida en esta tarde.

Rafael Sánchez Ortega ©
14/07/17

jueves, 20 de julio de 2017

HOY MI MANO...



Hoy mi mano se ha quedado adormilada
y los dedos, temblorosos, se han rendido,
como fruto del trabajo y del cansancio
en la tierna confección del verso amigo.

No es mi mano quien escribe en la mañana
ni mis dedos trovadores, peregrinos,
los que buscan aplacar tantas pasiones
amainando las galernas y suspiros.

Es preciso que los labios sustituyan
a la mano y a los dedos que ahora cito,
y que plasmen los poemas en palabras
y en las voces melodiosas de los niños.

Sé, muy bien, que las estrofas seductoras,
son aquellas que en idioma muy sencillo,
nos presentan a la vida y a las gentes
como buenos compañeros del destino.

Pero el hombre se cuestiona la existencia
y hasta duda de creer en lo vivido,
ya que piensa que la vida es un misterio
y una parte del enigma es infinito.

Es posible que persiga una esperanza,
un deseo de lograr ahogar el limbo,
como oscura marioneta de una mano
que no acaba de ultimar, muy bien, el tino.

Retrocedo y me dirijo a la libreta,
al poema inacabado con su guiño
y a los versos incipientes y sesgados
que aceleran la caída del Olimpo.

Yo no sé si los poetas son gigantes
o, por contra, pordioseros de sí mismos,
ya que abarcan en sus almas tantas cosas
que es difícil entender bien sus escritos.

"...Hoy la mano se ha quedado adormilada
y hasta el tierno corazón está con frío,
porque busca la palabra y la respuesta
en la letra de tus ojos y los míos..."

Rafael Sánchez Ortega ©
13/07/17

miércoles, 19 de julio de 2017

UN DÍA...



Un día decidiste que tu vida
tenía muchas metas y fronteras
y no las conocidas carreteras
que andabas, cada día, en tu salida.

Por eso planeaste la partida
de modo que tu vida se perdiera,
buscando en ultramar, lo que quisiera,
el alma de una niña confundida.

Partiste, corazón, sin un abrazo,
dejando mi ilusión en cuarentena,
por culpa de la herida y del zarpazo.

Hoy vuelves a la vida y a la escena,
me ofreces todo aquello que rechazo,
y pienso que tu vida es una pena.

Rafael Sánchez Ortega ©
12/07/17

martes, 18 de julio de 2017

LLEGA EL CUERVO...



Llega el cuervo, y me estremezco,
de color ennegrecido,
con recuerdos en las alas,
en su boca y en el pico.

Me pregunto si esta tarde
habrá discos de vinilo,
y ese viento de los cielos
en las aguas de los ríos.

Es posible que descargue,
de las nubes, el granizo,
y las gotas de la lluvia
sea el llanto que preciso.

Puede ser que una paloma
ahora esté en el paraíso,
y también que mis poemas,
en el lecho, estén dormidos.

Es factible que las piedras
no se rompan como el vidrio,
ni tampoco los espejos
den los rostros confundidos.

Por si acaso estoy atento
y no quiero compromisos,
soy humano, simplemente
y hasta escucho sus graznidos.

Pero hay cuentos de dragones
que confunden a los niños,
y hasta escenas de la vida
cuyos versos es un grito.

Este grajo está latente
con sus plumas por vestido,
de ese negro tan aciago
cuya vista es un martirio.

"...Llega el cuervo y me estremezco
y hasta ansío estar contigo,
en la tierra y en la sangre
que aceleran mis latidos..."

Rafael Sánchez Ortega ©
11/07/17

lunes, 17 de julio de 2017

ES POSIBLE...



Es posible que el trayecto de la vida 
sea muy corto 
y debamos recorrerlo sin premura, 
como actores invisibles 
de la misma.

Pero esta vida, 
con sus días y sus noches, 
es la esencia que preciso, 
con tus besos y mis besos, 
las caricias y el amor 
en cada instante.

Rafael Sánchez Ortega ©
10/07/17

domingo, 16 de julio de 2017

AQUELLA TARDE...



(A Inés y Ángel, con un recuerdo especial, 
a nuestros padres, en estos versos).


Aquella tarde miré tu foto
y te vi, madre, con delantal,
ibas deprisa, quizás al puerto,
ruborizada y con tu cantar.

¿Qué buscas niña, dice la copla,
una gaviota y un alcatraz,
o quizás busques a la sirena
que traen las olas en pleamar? 

Pero la niña, que era mi madre,
iba a la leche, por Santillán,
sube por Boria, cruza un atajo
con su marmita para llenar.

Luego, despacio vuelve hacia el pueblo
donde está el puerto que es un imán,
ya que en el mismo hay marineros
con un grumete que es especial.

Y aquel marino, que era mi padre,
sin saber cómo la vio pasar,
y desde entonces sigue su paso,
la dice frases como un don Juan.

Pero era un ángel, el que en su boca,
dicta los versos al saludar,
sin darse cuenta que es otro arcángel
el que recibe lo que le dan.

Pasan los meses, corren los años,
y aquel noviazgo forma un hogar,
nacen tres niños muy diferentes
la viva imagen de aquella edad.

Y aquellos años fueron dichosos,
con mil locuras por relatar,
aunque el romance siguió su curso
entre sonrisas y adversidad.

"...Aquella tarde, que vi tu foto,
yo supe madre donde ahora estás,
porque en el cielo, ya estaba un ángel
y te esperaba para bailar..."

Rafael Sánchez Ortega ©
10/07/17

sábado, 15 de julio de 2017

POR UN MOMENTO...



Por un momento creí que estaba
muy solitario tu corazón,
pero al sentirlo muy cerca, luego,
le vi con fiebre por el amor.

Temblaba el cielo, también las nubes
y hasta los rayos del tierno sol,
eran momentos quizás sublimes,
eran instantes de puro ardor.

Entre la copa del alto pino
te protegías mi fiel gorrión,
y hasta las rimas de este verano
salían tristes, casi sin voz.

Era el estío con su silencio
el gran preludio de arena y ron,
y hasta las playas de las leyendas
llegan las olas de dos en dos.

Por el camino del camposanto
pasan los versos de un soñador,
y los cipreses que son muy tristes
lloran de pena sin ton ni son.

Lloran las rosas, lloran los lirios
y las violetas del tocador,
pero los ojos de aquel poeta
lloran de gozo, con gran candor.

Recuerda el pecho y las campanadas
que daba alegre tu fiel reloj,
y la sonrisa, siempre en los labios
mientras decías un breve adiós.

Luego los años dejaron nieve
y hasta cenizas de flor en flor,
se marchitaron las margaritas,
los viejos sueños y la ilusión.

"...Por un momento volvió el recuerdo
pero no quise sentir dolor,
por eso vengo al cuaderno amigo
donde va el verso y mi confesión..."

Rafael Sánchez Ortega ©
09/07/17