martes, 11 de julio de 2017

ME HE DESPERTADO...



Me he despertado,
he retirado la sábana que me cubría
y he buscado las zapatillas
para dar los primeros pasos por la habitación
y recibir bien al día que saluda 
en la ventana.

Todo comienza de esta forma,
mientras mis ojos se limitan a deshojar
una pequeña flor en las pupilas.

Todo ha comenzado, menos la muerte,
menos la vida,
y también el amor y el odio 
están pendientes de esos pétalos
que van siendo deshojados uno a uno
en la ruleta cruel de la fortuna.

Porque todo empieza de nuevo
en este amanecer.
La pasión y el deseo de amar,
de odiar, de vivir y de morir,
frente a ese oscuro jugador que tengo enfrente 
y que oculta su rostro
con las sombras de la noche.
Parece un ángel negro y oscuro.
Un ángel con su espada de fuego.
Y frente a él me encuentro yo,
con una flor entre mis dedos.

Casi no me di cuenta 
pero ya estábamos jugando la partida.
Yo jugaba y quería vivir.
Negaba la muerte y la alejaba.
Él respondía con ironía y con su silencio.
Sobre el tapete verde dejaba su oferta
en forma material. 
Había dinero, aplausos, fama, adulación
y hasta abundante salud.
¡Hermosa tentación...!
Pero aguanté el envite y pedí amor,
cariño, ternura, sensibilidad 
y tiempo para vivir, como quería mi flor.

El angel negro se apoyó en su espada de fuego
y volvió a sonreír.
Tenía el fuego y la muerte entre sus manos.
Yo añoraba la vida con mi flor.
Él conocía mis pasos y también los movimientos
que podía hacer. 
Sabía que buscaba la libertad,
que ansiaba el Amor con mayúsculas,
que quería vivir para escuchar el latido
de la poesía en cada segundo de la vida.
Pero eso no lo podía aceptar ni consentir.
Él era consciente de que si aceptaba la apuesta ganaría,
que yo me quedaría con la "libertad" y mis sueños
y él con su victoria.
Por eso apostó todo y depositó su espada de fuego 
sobre el tapete.
Yo miré al cielo, tembloroso,
y cuando iba a posar mi flor
las nubes comenzaron a llorar,
en el nuevo día.

Rafael Sánchez Ortega ©
05/07/16

12 comentarios:

  1. Hola, Rafael. Paso a desearte un feliz verano, ya que no estaré muy presente en los blogs hasta septiembre.¡¡Disfruta!!

    El poema que hoy nos dejas, es precioso. Te felicito

    Un abrazo, poeta

    Fina

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    1. Gracias sinceras Fina. Espero y deseo que tengas unas deliciosas vacaciones. Pásalo bien.
      Un abrazo inmenso.

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  2. Una pequeña flor en las pupilas nos dejas con este poema tan lindo .

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    1. Gracias Edith, me alegro de que así sea.
      Un abrazo y feliz día.

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  3. El bien y el mal, el sueño y la decepción, el amor y la nada... cada día queremos comenzar de nuevo, y esa es la clave, comenzar pero con un cúmulo de sabiduría interna, que nos hará transitar más sabios, más luminosos, armados de bondad a la vez de verdad. Gran tema, bella historia... Un beso Rafael.

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    1. Gracias por verlo así Patu.
      Un beso en la tarde.

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  4. Rafael, la historia que nos cuentas es la misma vida, que comienza cada día...Ese ángel negro nos tienta a todos con sus expectativas de dinero, fama y aplausos...Pero, el alma de un poeta sólo desea la belleza y el sentimiento verdadero...Quizá este camino es difícil y tortuoso, pero es el camino del espíritu, que nos lleva al encuentro con nosotros mismos.
    Mi felicitación y mi abrazo por tu profundidad, Rafael.

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    1. Gracias por tu comentario tan profundo y sincero María Jesús.
      Un abrazo.

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  5. La tercera estrofa sobrecoje. Me parece inmensa, qué buena.
    Aquel que ante un "todo" se queda con el amor bien merece mis respetos.
    El poema merece un aplauso.

    Abrazos.

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    1. Es algo a lo que todos aspirasmos Verónica, ¿no crees?.
      Gracias por tus palabras.
      Un abrazo.

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  6. Este poema me cuenta una historia de deseo y amor, de sueños y esperanza, y es tan bello como el anterior, aquí sueltas tus palomas a volar libres. Rafael, que hermoso escribes, gracias.
    Abrazo

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    1. Gracias por tus palabras María del Rosario.
      Un abrazo.

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