domingo, 22 de enero de 2017

NO SABES ESCRIBIR...



"No sabes escribir, me dijo alguien,
tus letras son pasteles de agua dulce,
no sigas, por favor, detén tu pluma
y piensa en evitar mil pesadumbres".

***

Hoy pienso, de verdad, que nada entiendo
y menos escribir sin aptitudes,
supongo que hay un mundo diferente
y en él podré sentir sin contraluces.

No entiendo la escritura de este tiempo
y menos a poetas tan ilustres,
sus frases tan cargadas de entelequias
abruman mi inocencia como un bucle.

Recuerdo un escritor que me decía
"yo busco las palabras con empuje,
abordo el diccionario de la lengua
y tomo la que sea más salubre,

así los diccionarios tendrán vida,
los dedos marcaran viejos pespuntes
y luego la cabeza descarriada
tendrá satisfacción con el mejunje".

Testigo fui de aquella controversia,
parámetros de abrir viejas testuces,
no era mi intención negarlo todo
si acaso sofocar tantos runrunes.

Me duele que me acusen de ignorante
las plumas adornadas de avestruces,
es fácil que mis letras sean pesadas
y estén en consonancia con peluches.

¡Bendita la ignorancia de la infancia!,
no quiero caramelos agridulces,
me quedo con mis versos malsonantes
y dejo a los poetas sus legumbres.

***

"...No sabes escribir, me dijo alguien,
y yo le respondí, con pesadumbre,
que el acto de escribir nace en el alma
y afloran al papel, las inquietudes..."

Rafael Sánchez Ortega ©
22/01/17

sábado, 21 de enero de 2017

EN UNA MECEDORA...


En una mecedora, no lejos de la tierra,
la luna y las estrellas jugaban al parchís,
lo hacían vigilantes, del mundo y de los hombres
que en casa descansaban tratando de dormir.

Vestían muy coquetas las faldas ambarinas,
con vuelos relucientes de seda y de marfil,
abajo muchos niños dormían y soñaban
pensando que su mundo tenía otro confín.

Seguro que a lo lejos seguía el horizonte
por valles y desiertos y mares con su añil,
la noche era muy larga, el cielo acompañaba
y así los serafines tocaban el violín.

No sé si con las fichas, ganaban las estrellas,
la luna, si perdía, quería presumir,
mostrarse, como siempre, bailando, encantadora,
al ritmo de las olas que cubren el tapiz.

La playa con las ocas, las fichas encantadas,
la luna y las estrellas se rascan la nariz,
y en cama nuestros niños suspiran nuevamente,
se sienten protegidos del miedo y el latín.

El tiempo no perdona y avanza con la noche,
el juego se suspende, comienza otro elixir,
por eso la partida se lleva hasta los niños,
que duermen, sin saberlo, ajenos al festín.

La tierna mecedora se queda abandonada
quizás en otra noche presuma con su alfil,
la luna y las estrellas se duermen y descansan,
y en casa los pequeños despiertan ya por fin.

Rafael Sánchez Ortega ©
21/01/17

viernes, 20 de enero de 2017

HAY MANOS...


Hay manos delicadas, trabajadas,
hay otras más menudas y pequeñas,
las unas van contando las jornadas
las otras son, de siempre, pedigüeñas.

Hay caras que amanecen sonrosadas,
hay otras, infantiles, muy risueñas,
por eso las primeras son amadas
en cambio las segundas son enseñas.

Hay manos, muchas manos, dulcemente
que buscan de la vida su ternura,
hay caras que relucen tiernamente
y toman de la vida su hermosura.

(Hermosa es esta imagen que ha salido
de un rostro tan amado y tan querido).

"...Tú tienes esa culpa, mariposa,
y embriagas con tu vuelo cual la rosa..."

Rafael Sánchez Ortega ©
20/01/17

jueves, 19 de enero de 2017

YO SÉ QUE PRONTO...


Yo sé que pronto
será muy tarde
para ir a misa,
vestir el traje,
y ver tus ojos
tan celestiales.

Pero es que tengo
hoy que cuidarle,
mirar que suba
y no que baje.
que siga presto
y siempre avance.

(Éste es mi gato,
el don Melquiades,
que araña fino
y bien sin guantes,
por eso miro
que no se escape).

Pero yo quiero
mirar tu talle,
rozar tu mano
tan adorable,
y ser tu amigo
y no tu amante.

Porque eres mía
de día y tarde,
la misa espera
tu rezo y salve,
para que el cielo
te de su llave.

(Pero este gato,
tan adorable,
es caprichoso
y algo salvaje,
ya que me irritan
sus amistades).

A diferencia
del gato de antes,
yo te venero
parte por parte,
y voy contigo
calle por calle.

También a misa,
con traje de ante,
para que veas
que tengo clase,
cuando te invite
a un lindo viaje.

(Será si el gato
no me hace sangre,
sus arañazos
no son mortales,
pero sus uñas
son innombrables).

Llego a este punto
con mis saudades,
con estos versos
que son detalles
y ya la misa
se fue de madre.

Pero no importa
habrá otro instante,
otro momento
para rezarle,
y en esa misa
quiero mi parte

"...¡Ay mi gatita
el gato es grande,
no le soporto,
quiero que calle
para que pueda
salir y hablarte..."

Rafael Sánchez Ortega ©
19/01/17

miércoles, 18 de enero de 2017

APRENDAMOS...


Aprendamos a soñar
y reír como los niños,
para hacer de la inocencia
la verdad en los sentidos.

Aprendamos de sus manos
y los gestos tan sencillos,
que elaboran y que trazan
dibujando el infinito.

Aprendamos a pensar
preguntando "qué ha ocurrido"
ya que el niño se cuestiona
todo aquello que ya ha visto.

Aprendamos de sus voces
el lenguaje tan distinto,
el que sale de los labios
y se funde en tus oídos.

Aprendamos a sentir
y vivamos el delirio,
de sabernos hermanados
en un fin y en un destino.

Aprendamos que la vida
es un disco de vinilo,
y los niños con sus voces
son candor y arte divino.

Aprendamos a pedir
mientras buscan los ojillos,
esa barca de juguete
que navega por el río.

Aprendamos a escuchar
de su pecho los latidos,
y si acaso la sorpresa
que producen sus suspiros.

"...Aprendamos simplemente
a ser niños y no ricos,
ya que el alma que atesoran
está llena de cariño..."

Rafael Sánchez Ortega ©
18/01/17

martes, 17 de enero de 2017

DOS CABALLOS...


Dos caballos caminando junto al lago,
unas nubes que rodean las montañas,
un trocito de pradera en el collado
y el reflejo cristalino de las aguas.

Gran ternura, la que veo en este cuadro
con retazos, indudables, de la infancia,
los caballos, las montañas, ¡qué regalo!,
y ese lago con las aguas... ¡sin palabras!

Pero debo continuar con mi camino
caminando por estepas y praderas,
aunque a veces las ciudades sean ríos
y confunda sus aceras con callejas.

"...Es hermoso compartir tanta ternura
ya que en sueños se la ofreces a la luna..."

Rafael Sánchez Ortega ©
17/01/17

lunes, 16 de enero de 2017

PARECE QUE LA LLUVIA...


Parece que la lluvia
y el frío nos abrazan,
nos rozan con sus gotas,
también con las bufandas.

El tiempo se hace largo
mirando la ventana,
por ver si entre las nubes
asoma la esperanza.

Pero es una quimera
buscar lo que nos falta,
el día está sombrío
cubierto de nostalgia.

Pensemos que el invierno
atrapa con sus canas,
congela los latidos
con nieve y añoranza.

Y es, en este estado,
que sueño con las hadas
y el bosque de los elfos,
tan tierno, de la infancia.

Me vuelvo a aquellos años
y cierro las pestañas,
no quiero que se rompa
el mundo de la magia.

La vida allí surgía
de robles y de hayas,
caminos y senderos
llevaban a una casa.

Casita de mis sueños
recuerdo donde estabas,
un claro en aquel bosque
y en él te columpiabas.

No quiero que se pierda
el fiel de aquella estampa,
ni marchen sus recuerdos
del fondo de mi alma.

Es algo que preciso
ahora en la distancia,
quizás porque los hombres
olvidan las palabras.

Aquellas que escucharon
de niños a sus tatas,
con ojos relucientes
prendidos en las llamas.

La magia de esos años
es algo que me encanta,
estrella reluciente
trazando mil hazañas.

"...Parece que la lluvia
el alma nos atrapa,
volvamos a los sueños
y vuelen nuestras alas..."

Rafael Sánchez Ortega ©
16/01/17