viernes, 24 de febrero de 2017

VOLASTE GOLONDRINA...


Volaste golondrina de mi lado
en busca de una nueva primavera,
dejabas al otoño en el tejado
y un sueño de cristal en la nevera.

Tu marcha me dejaba ensimismado
y un tanto alicaída mi cadera,
te quise y te quería con agrado
tratando de gozar con tu quimera.

Pero era comprensible tu espantada
y el cambio de los ciclos de la luna,
partías a una nueva remontada
en busca de la paz y la fortuna.

"...Ya sé que con tu marcha yo te pierdo,
te vas pero me dejas tu recuerdo..."

Rafael Sánchez Ortega ©
23/02/17

jueves, 23 de febrero de 2017

NO BUSCO LA PALABRA LISONJERA...


No busco la palabra lisonjera
que calme las galernas de mi alma,
tampoco yo la quiero y la persigo
y trato de seguir así mi marcha.

La vida es un camino por senderos,
plagado de tormentas y de matas,
llevamos la mochila bien cubierta
y a veces unos rayos nos alcanzan.

Metáforas de luz y de sonidos,
estados de emoción y menopausia,
locura de emoción para los ojos
que lloran sin saber, cuál es la causa.

Por eso me remito a los comienzos,
al tiempo de la infancia sin resacas,
allí donde los mares eran verdes
con olas y con algas, en sus playas.

Me duermo entre claveles y jazmines
ajeno a los acosos de las hadas,
no pienso en querubines de los cuentos,
tampoco en los piratas de las plazas.

Quizás un cosquilleo intermitente,
la niebla que se abre en las pestañas,
aquella mariposa que rozando
dejaba la fragancia de las jaras.

La tarde nos ofrece mil suspiros
y en unos es la voz de las cigarras,
en otros con susurros diferente
que tañen el candor de las campanas.

Pequeñas celosías de los sueños,
cristales que soportan telarañas,
algunas lentejuelas en los ojos
preludio de la lluvia y de unas lágrimas.

"...No busco la palabra lisonjera
y trato de salir de mi coraza,
decía un escritor un tanto imberbe,
llevando hasta su boca la manzana..."

Rafael Sánchez Ortega ©
22/02/17

miércoles, 22 de febrero de 2017

INVITO A LAS SIRENAS...


Invito a las sirenas
que canten a la luna,
que busquen por la playa
las conchas diminutas.

Que sigan y no paren
y acepten la locura
de ser en estas horas
un rayo de fortuna.

El sueño de los niños,
la nana y la ternura,
la magia de unos cuentos
surgidos de la bruma.

Las hadas dieron paso
al bosque y la llanura,
cubiertos de amapolas
y el agua de la lluvia.

La niebla está presente,
no quepa menor duda,
se ven muy caprichosas
las formas tan difusas.

Siluetas indelebles,
jinetes sin montura,
dos sombras se deslizan
pisando la laguna.

Cristales relucientes
asoman y relumbran,
al paso de la niebla
ahogando las preguntas.

Pero es la caracola
la dueña de la pluma,
y el eco de sus versos
nos llegan con dulzura.

"...Bendita la sirena
que vino hasta la cuna,
y trajo, con su lira,
la luz que estaba oculta..."

Rafael Sánchez Ortega ©
21/02/17

martes, 21 de febrero de 2017

POR UNA CARRETERA...


Por una carretera
sembrada con espinos,
volvía una chiquilla
de clase y sin abrigo.

La cara arrebolada,
no tanto por el frío,
quizás por las historias
leídas en los libros.

Romances y aventuras
estaban allí unidos,
cosidos a leyendas
en sitios muy distintos.

Había Don Quijotes
igual que Lazarillos,
había Rocinantes
cuidados por mendigos.

Y aquella carretera,
seguida con sigilo,
pisaba la muchacha
lanzando mil suspiros.

Envuelta entre los sueños
seguía su destino,
buscaba a las estrellas
y el cielo azul y limpio.

Allí, entre las nubes,
habìa muchos niños,
jugando a ser mayores
y así, más atrevidos.

¡Pequeña mariposa
que escapas a tu sino,
no dejes que te alcancen
las ondas de los ríos!

"...Por esa carretera,
de un pecho de granito,
dejaste, bella niña,
tu nombre en ella escrito..."

Rafael Sánchez Ortega ©
20/02/17

lunes, 20 de febrero de 2017

PREFIERO TU MIRADA...


Prefiero tu mirada
temblorosa y sencilla,
aunque sea en silencio
y la traiga la brisa.

Porque sé que tus ojos
buscarán otra vida,
tras los campos de trigo
y lejanas colinas.

Ellas cubren, sin miedo,
las murallas altivas,
de ciudades y aldeas
en la tierra escondidas.

Y sabré por tus labios
el frescor de las rimas,
esos versos sin nombre
que mi pecho ya ansía.

Pero debo adentrarme
en la gruta prohibida,
más allá de los sueños
y de frases escritas.

Porque quiero estar siempre
con la luz encendida,
y el farol de la mano
en tu sangre bendita.

Medidor de las horas
no aceleres deprisa,
ni retrases tampoco
el tic-tac de la cita.

Ten en cuenta que el hombre
necesita caricias,
y el abrazo del niño
con sus dulces manitas.

"...Prefiero tu mirada
soñolienta en la mía,
a una rosa muy bella
que me cause una herida..."

Rafael Sánchez Ortega ©
19/02/17

domingo, 19 de febrero de 2017

MUCHAS VECES...


Muchas veces los mayores nos transmiten
unas hebras de dulzura que palpitan,
y se quedan para siempre en el recuerdo,
como fotos que en el alma se eternizan.

Y es allí, en sus palabras donde salen
y prosperan primaveras infinitas,
donde surgen las violetas y las rosas
en jardines, y nos dejan mil sonrisas.

Es preciso conservar esos momentos
y guardarlos dulcemente en la hornacina,
para ver de rescatarlos cuando sea
necesario y precisemos su semilla.

Porque siempre quedarán esas palabras
como hilos conductores de una vía,
un camino que conduce hacia adelante
y que busca la estación apetecida.

Otras veces al oído llegan voces
y canciones con eternas chirimías,
son los sueños reflejados en las olas,
son las ondas con acordes de la vida.

Muchas veces los rumores se confunden
con susurros inspirados por la brisa,
con golosas cantinelas de los hombres
que quisieran de la luna sus caricias.

Es correcta su conducta y no me opongo
porque quieren, como yo, la poesía,
esos versos que fabrican nuestros pasos
y que, luego, muchos labios las musitan.

Pero entonces se remueven las entrañas
de la tierra reclamando mil cenizas,
mil historias y leyendas de otras gentes,
esas "hebras" regaladas en su día.

"...Muchas veces los mayores nos soportan,
con paciencia, y nos dan su regañina
generosa y hasta un poco de picante
en el rato en que la tarde ya se estira..."

Rafael Sánchez Ortega ©
18/02/17

sábado, 18 de febrero de 2017

AUNQUE NO TE LO CREAS...


Aunque no te lo creas
he sentido tu aliento,
el calor de tu mano,
la pasión de tus dedos.

Era un día cualquiera
y miraba a lo lejos,
recordando los días
que de prisa se fueron.

Una plaza sin nombre
y la fuente del pueblo,
las palomas buscando
sus migajas del suelo.

Y pasamos nosotros
caminando en silencio,
nuestras manos unidas
y los pechos ardiendo.

Fue la flor de la vida,
el hechizo y el cuento,
dos suspiros unidos
precisando unos besos.

Y buscamos un árbol,
era un roble, recuerdo,
y grabamos dos nombres
en su tallo perfecto.

Ahora llega el otoño
y también el invierno,
con el roble bendito
bajo el frío y el hielo.

Así pasa la vida
y así quedan los sueños,
bajo el árbol y el bosque
del jardín de los cielos.

"...Aunque no te lo creas
yo te sigo queriendo,
a pesar de los años
porque vas en mi pecho..."

Rafael Sánchez Ortega ©
17/02/17